martes, 14 de enero de 2014

Al fin y al cabo

                   AL FIN Y AL CABO

                         Esta lluvia de verano sobre techos planos
                         es una lluvia limeña sin ternura
                         Esta lluvia de verano llueve en la piel
                         desde dentro toma mis manos
                                                          y me aprieta el cuello.
                         Me resisto a su ataque
                         cierro los ojos y por un momento
                         el alma de Cracovia me acompaña.

                         Me siento bien entonces Kasimierz es
                         amable y me acoge en su sala de estar
                         Me abandono al ambiente
                         grabo su amigable elegancia
                                                       dejando que mi mente
                         discurra a discreción.

                         De a poco la lluvia de verano entra
                         en calma su resuello imperioso
                                       se relaja   mientras sin premura
                         respiro las polonesas de Chopin.
                         El aire de la tarde me oxigena
                         en la húmeda yema de los días
                                               soy su último amante al fin
                         y al cabo soy su confidente.




L.14.01.14.


sábado, 4 de enero de 2014

“Paralelo 70” y “Séptima Columna”*

Manuel Gibaja Gonzales

Ayer en el salón de conferencias del CBC se han presentado dos poemarios Paralelo 70 y Séptima Columna del Poeta y Antropólogo Rodolfo Sánchez Garrafa, natural de Vilcabamba-Apurímac. Sánchez Garrafa previamente publicó Iris de los Sueños y Por las Calles del Sol. Ahora edita estos dos últimos poemarios presentados. Rodolfo es un viajero de la tierra, para quien hacer poesía es satisfacer una necesidad y llenarse de complacencias al obrar con la palabra convertida en versos. Es un hombre enviado, no es un doliente, sino alguien que cumple con su pueblo a pesar de las distancias y al que retorna para agradecer a la vida, a sus amigos y a su familia. 

Rodolfo Sánchez Garrafa, entre columnas.
Séptima Columna es la combinación perfecta de la antropología y la poesía, relata una interpretación estética del aquí y el ahora de los Andes, en imágenes del universo sobrenatural, de los tiempos de la violencia en contraste con los carnavales. Su lenguaje es manifestación de conocimiento, de la virtud convertida en acto obsesivo, para expresar ese mundo de las experiencias antropológicas, por eso es mito, es ritual y origina reflexiones de lo sagrado y lo profano, pero siempre cerca de lo humano, es pues un poeta imprescindible, a favor de todos los tiempos.

Séptima Columna es una colección de 80 poemas que nos revela una estética de conjunto, con una curiosa coincidencia que refleja la personalidad del autor.

Paralelo 70 es una aproximación de recuerdos a su generación, como el anota, al inicio de su etapa productiva, o como explica Pamela Medina: Es “la preocupación por edificar la vida en la escritura”, porque “El tiempo no pasa para la palabra escrita”, se convierte, desde el primer texto “Haykuna” al último “Kacharpari” en su impulso generador. Su tono acerado, frío y sereno, es una combinación de versos que sacuden el alma, porque sus personajes, pareciera que los conocemos, igual que los elementos que retrata en una concepción absoluta de las cosas.

El poeta en el mirador de San Cristóbal o Qolqanpata del Cuzco.
Quiero dejar por escrito que ha alcanzado la luz, porque sólo la poesía nos da esta gracia plena.

 * Comentario escrito por el pintor, periodista y escritor Manuel Gibaja en el Diario del Cusco de 23 de noviembre de 2013.

sábado, 30 de noviembre de 2013

ELEGÍA A UN AMIGO

Luis Negrón Alonso

Aurelio: He venido hasta este lugar, el inicio de un nuevo camino que ha de conducirte a lontananza, a lo desconocido, y estoy convencido que saldrás bien librado de este trayecto.

 
Estoy acá, no para ensalzarte ladinamente, expresando que fuiste un dechado de virtudes, sino para testimoniar que fuiste un hombre con virtudes y defectos como todos los mortales, y que el juzgamiento de tu tránsito por esta vida será muy personal, atendiendo a lo que procese cada quien en su cerebro y corazón.

De lo que puedo dar fe es que viviste intensamente, y lo hiciste en el momento, sin considerar el cálculo del futuro, angustia característica de aquellos hombres conscientes de su paso efímero y fugaz por esta existencia. La recompensa de una conducta como la tuya suele ser harto pródiga en amigos, amores imaginarios y furtivos, momentos de algazara y éxtasis, así como copas dulces y mayoritariamente amargas, que tú supiste escanciar sin demora ni preocupación, sólo pensando en vivir el presente a plenitud, compartiendo alegría y con el deseo de que el evento se repita con frecuencia, como así era. Vivir intensamente, sin reservas, sin pensar en la gloria y acompañado de amigos y contertulios, fue una manera grata de vivir.
 
Aurelio, ahora que conversamos juntos por última vez en esta tierra hermosa, quiero recordarte la Oda al Vino que escribió en el siglo XI el árabe Omar khayyam, y que dice:

¿Por qué vendes tu vino, mercader? -- ¿Qué pueden darte a cambio de tu vino? ¿Dinero...? ¿Y qué puede darte el dinero? ¿Poder...? ¿Pues no eres el dueño del mundo cuando tienes en tus manos una copa? ¿Riqueza...? ¿Hay alguien más rico que tú, que en tu copa tienes oro, rubíes, perlas y sueños...? ¿Amor...? ¿No sientes arder la sangre en tus venas cuando la copa besa tus labios? - ¿No son los besos del vino tan dulces como los más ardorosos de la hurí? Pues si todo lo tienes en el vino, dime mercader, ¿por qué lo vendes?

Poeta; porque haciendo llegar a todos mi vino, doy poder, riqueza, sueños, amor...; porque cuando estrechas en tus brazos a la amada me recuerdas; porque cuando quieres desear felicidad al amigo, levantas tu copa; porque Dios cuando bendijo el agua la transformó en vino, y porque cuando bendijo el vino se transformó en sangre... Si te ofrezco mi vino..., poeta, ¡no me llames mercader!

Aurelio, no fuiste el poeta, ni el mercader, aunque estuviste más próximo a este último, porque utilizaste su mercancía justamente para construir un edificio sólido de amistades y vivir seguro en esa fortaleza, después de haber prodigado atención a tu familia.


Es hora de despedirnos y no creo que pueda ser de otro modo, sino derramando en los rostros y ojos anegados por la tristeza, a guisa de brindis póstumo, estos versos que antaño repetían los transportistas del huarisnoque y los campesinos que labran la tierra y de quienes amamantaste mucha sabiduría:

Apu yaya yawraq unu
Kañamamaq churin
Urqun q’asanta wasapasmusqanki
Kunkaykipas ch’awar washkhawan watasqa
Hanpuy mamallay sunquyman
Tukuy llakiyniyta thasnuykuy
 

Adiós, Aurelio. Tupananchiskama.

Cuzco, 18 de mayo del 2013

 
Luis Negrón Alonso: Antropólogo, escritor satírico conocido como “Sikuta”, gran amigo y hermano. In Memoriam por Aurelio Carmona Cruz (+).

 

miércoles, 25 de septiembre de 2013

Telefonía Móvil para Incluir a las Áreas Rurales

Rodolfo Sánchez Garrafa

Acaba de ser promulgada la Ley N° 30083, Ley que Establece Medidas para Fortalecer la Competencia en el Mercado de los Servicios Públicos Móviles. De esta manera, el Estado peruano da un paso decisivo hacia la democratización plena de los servicios de telefonía en el ámbito nacional y, consecuentemente, proporciona una posibilidad real para que los pueblos más alejados del medio rural logren conectarse con las zonas urbanas y con el resto del mundo.
 

La telecomunicación inalámbrica, que ahora dispone de aparatos móviles de alta tecnología, capaces de dar acceso a la banda ancha móvil: e-mail, música, televisión, chat, Internet o conexión con distintas redes y equipos para el envío de información, es una solución que ha revolucionado la interacción social y que establece lazos indispensables para una integración en áreas marginadas y de geografía extremadamente accidentada.
  
El acceso a las ventajas de esta modalidad de comunicación sería imposible de no contar con una infraestructura de telecomunicaciones apropiada, consistente principalmente en estaciones base, antenas para compartición y nodos de conmutación; es por eso que resultaba imprescindible un marco normativo que estableciese la inserción de operadores de infraestructura móvil rural y operadores móviles virtuales en las redes de operadores móviles ya establecidos.
 
Para los operadores móviles con red, no suele ser negocio expandirse a lugares alejados con una demanda poco densa. Allí es donde entran a actuar los operadores móviles virtuales y los operadores de infraestructura móvil rural, complementando sus capacidades con las redes ya establecidas. Para este propósito, la norma comprende previsiones sobre adjudicaciones, acuerdo entre operadores, facilidades y control que permitirán una efectiva y sana competencia, con mayor diversidad de ofertas de servicios. 
 
 
 
Por todo lo expuesto, la Ley N° 30083 testimonia una voluntad política del actual gobierno del Presidente Ollanta Humala Tasso por fortalecer el desarrollo social de las telecomunicaciones en el país, y una meritoria labor legislativa que ha contado, en este caso, con la iniciativa del Congresista Mesías Guevara Amasifuen, un profesional empeñado en hacer de la Ciencia y la Tecnología el basamento natural de nuestro futuro como Nación.

Lima, setiembre 2013.
 

 

domingo, 22 de septiembre de 2013

Siete reflexiones en torno a «Por las Calles del Sol»

Gustavo Valdivia Rivera*

 
Uno. Rodolfo Sánchez Garrafa publica poemas de diferentes tiempos, reflejo de un trayecto de vida, con un núcleo, en el cual los principales sentimientos son la ternura y la tristeza o depresión. Quizá sean los estados de ánimo que dinamizan su creatividad poética, y creo que ambos se abrazan en unidad: como si la depresión llevara a la búsqueda de ternura.
 
 
Dos. Esa melancolía y esa ternura, tienen un sabor propio al estar rociadas por la construcción de figuras literarias abrevadas en el mundo andino que al autor le es tan conocido como amado; tales figuras nutren parte significativa de sus poemas y se arraciman en versos como los de Chupamirto Imperial. La poesía de Rodolfo Sánchez tiene empero el influjo de dos mundos: el andino, dejado y añorado, y el de la moderna Lima, presuroso y sofocante; expresión de un conflicto fundamental en la elaboración de su obra.

Portada de la 1ra, edición 1995.
Tres. El adiós y la partida, suelen ser experiencias que activan estos sentimientos "se oyen voces que me dicen: ¡no te vayas!" "Desde el abra" "A la salida de mi Cusco" "Hora es de irme, pilar del orbe/ cántaro de agua sólida". Rodolfo se hizo migrante ("pero un día partí a viajar la vida/ dejé con pena una madre/ hermanos/ recuerdos/ ciudad e historia/ todo". Y en el enjambre parecía ver "el rostro familiar de mi padre o su medio cuerpo vuelto de espaldas perdiéndose en el gentío"); dejó su tierra, llegó el provinciano a Lima, "el ojo del enjambre", el laberinto con sus oscuros y bulliciosos pasadizos. Su modo de designar a la capital, nos hace ver el sacrificio y el desgaste afectivo invertido en su incuestionable triunfo como profesional en la metrópoli.

Cuatro. Pero las presiones de la ciudad moderna, las angustias, los conflictos, las frustraciones provocan retornos interiores al pasado. Se ha producido una fijación en un espacio de su vida, con elementos depresivos que son: la pérdida (la partida, el adiós), la dificultad de recuperación o de retorno, el paso de los años ("cuarenta años después nuestras historias son distintas" " el mar no es el mismo para ambos"...), y los pasos del olvido... ("te irás y no podré cruzar el río que horada la ribera/ No es falta de coraje/ No es cuestión de temor/ es sólo que abajo la espuma agita/ el manto del olvido/ Dime solamente que este río es bravo/ y que su curso nos duele a los dos").

2da. edic. 2012, Hipocampo Editores.
Cinco. El eros de Rodolfo, aunque tiene elementos sensuales ("Golpean sus puertas los corazones /satisfechos y extenuados /Los dos callamos /Eros y Pan descuelgan sus tentáculos"), está insuflado de una gran ternura, siendo su peso definitivamente mayor ("tómame de la mano y llévame por las callejas ondulantes de la memoria/ toma mi mano y conmigo cruza la plaza de armas enjoyada de sol").
Es un eros especial, dirigido tanto a la mujer como a lo femenino, incluyendo una ciudad. También aquí encontramos a la mujer vista como una experiencia diseñada que no puede permanecer ni integrarse en definitiva: ya sea porque efectivamente se produce la separación definitiva, o porque las circunstancias conspiran contra el amor, añorándose una experiencia del pasado-presente vivido a plenitud. Es la pérdida real o anticipada de una persona (como ocurre en A veces me engañan los ojos) o ambas cosas a la vez.

Seis. Las experiencias irremediablemente truncas, que no se viven hasta el final, presentan una gestalt abierta, una pulsión metamórfica, que en los momentos de depresión provoca retornos internos y actúa como el principal motivador de los versos. Son adioses, es decir frustraciones, pérdidas, las que han formado en la sensibilidad estética de Rodolfo, la vía de comunicación que hoy nos muestra. Los caminos del arte comienzan allí donde un camino, una experiencia, queda inconclusa. Es por ese corte en la ruta, por esa forma no concluida que se abre la boca interior del poeta, desde donde brotan las sublimaciones y el singular acento de los poemas.
 
 
Siete. Todo poeta nos expresa un mito personal. Un mito es una construcción subjetiva en torno a la experiencia vivida, y creo que en esta obra el ser mitológico creado es la ciudad-mujer (esto nos parece especialmente claro en Amanecer, el poema inicial, y Por las Calles del Sol, poema final). En este ser mítico está implicada la familia. Los adioses y sus consecuentes depresiones han adquirido sincréticamente la configuración de tal ser. Recorrer los caminos del sol, es recorrer estos tres mundos fusionados: la mujer, la familia y la ciudad, con el signo del imposible o la trunquedad, el adiós y la melancolía. Es un arquetipo en sus diversas expresiones, con sus dependencias, sus instintos y su ardor romántico.
 
Cuzco, mayo de 1995.
 
* Gustavo Valdivia Rivera: Psicólogo, Docente en la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cuzco-UNSAAC, investigador en temas psicosociales y particularmente del desarrollo psicosocial de la persona en el área andina. Son conocidos sus aportes sobre educación intercultural, psicología campesina, perfil del niño andino y socialización del niño a través del juego.

 

domingo, 1 de septiembre de 2013

MODELOS ARQUETÍPICOS DE LOS ANDES

Rodolfo Sánchez Garrafa

La muestra titulada “La morada del Rayo y el Amaru”* de Carlos Bardales incluye una re-presentación del mural cosmológico recientemente descubierto en Waka de la Luna (2005), Valle de Moche-La Libertad y otra del dibujo de igual naturaleza hecho por Juan Santa Cruz Pachacuti en torno al llamado “Altar Inka del Qorikancha”.**


El modelo arquetípico moche (MA 1) contiene un complejo corpus iconográfico, que en conjunto  constituye un discurso de orden simbólico mítico sobre la organización del cosmos, que focaliza el evento astronómico equinoccial en el espacio sideral nocturno con fines rituales, mostrando un universo activo y vinculado parentalmente.

En cuanto al modelo arquetípico inka (MA 2) podemos decir que expresa la cosmología religiosa andina de manera aparentemente simplificada pero a un nivel de gran abstracción. Es obvio decirlo, pero a la luz de los descubrimientos en Cao Viejo y Waka de la Luna, no queda duda sobre la elaboración de este modelo en la más estricta tradición andina, apelando al uso de símbolos de larga data.

Ambos conjuntos de representaciones arquetípicas, como cualquier modelo, constituyen versiones altamente concentradas y densas, sobre un vasto universo observado con minuciosidad y sabiduría. 

El papel que juegan estas piezas en la muestra de Bardales no se limita a mostrar evidencia arquetípica, sino que en su incorporación creativa le permite al artista trazar una línea de evidente continuidad, sobre una manera de estructurar el mundo con imágenes que personifican principios de sistema, correspondencia, dinámica y homología.

Lima, octubre 2012.

* “La morada del Rayo y el Amaru” Muestra individual de Carlos Bardales en la Galería Enlace Arte Contemporáneo (17 de octubre al 10 de noviembre de 2012). Lima, Perú.

** Este breve comentario fue incluido en el catálogo de la Muestra.



sábado, 31 de agosto de 2013

Es preciso haber amado para escribir “Por las Calles del Sol”

César Nelson Elguera Barrios*

La poesía

Me propongo hacer un breve análisis e interpretación del poemario “Por las Calles del Sol” escrito por Rodolfo Sánchez Garrafa. Una antigua narración ayuda a precisar qué es la poesía. Dice el mito griego que nos transmite Luciano en sus Hermotimos:
Los dioses Minerva, Neptuno y Vulcano disputaban quién era el más hábil. Neptuno hizo un toro, Minerva inventó la caza y Vulcano formó al hombre. Se presentaron ante Momo, a quien habían elegido como juez y él al examinar las distintas obras, fue diciendo lo que sobraba o faltaba a cada una.
Las objeciones al toro y a la caza, no vienen al caso. Pero a Vulcano le reprochó no haber puesto en el pecho de 'su hombre' un ventanillo por el cual se pudiera asomar uno a sus pensamientos e intenciones y ver la mentira o verdad de lo que dijese. Sin embargo, encontramos que mucho antes de Vulcano ya había creado Júpiter un hombre que efectivamente llevaba ante el corazón la ventana echada de menos por Momo y esta ventanilla es la poesía. Desde entonces hay en la tierra hombres vulcánicos y hombres jupiterianos, que desde luego se han entremezclado y se han emparentado de mil maneras.

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española, da esta definición: "Poesía es la expresión artística de la belleza por medio de la palabra sujeta a la medida y cadencia de la que resulta el verso". Esta definición ha quedado a la fecha un tanto insuficiente, porque con las nuevas escuelas de vanguardia como el dadaísmo, futurismo, surrealismo, existencialismo, ultraísmo, creacionismo y muchas otras, la poesía es ante todo creación y ésta es notoria en el poemario Por las Calles del Sol, donde su autor ha puesto su expresión lírica amalgamando constantemente experiencias amorosas y familiares.

Portada. 2da.Edic. Por las Calles del Sol.
Hipocampo Editores, Lima 2012.
La fría definición de la Real Academia ha sido sustituida por otras como la de Brentano: "Poesía es un espejo mágico de soles internos que se desbordan en melodía". Vale decir, un resultado en el que se hallan expresadas las mejores emociones y los más delicados y hondos sentimientos del poeta, como se puede apreciar en el poemario Por las Calles del Sol, donde encontramos no sólo poemas de clara connotación lírica como Amanecer, sino también versos libres y épicos de concepción cosmogónica como El chupamirto imperial, que dice: Waskar Q'ente/ deleitaba su larga lengüecilla/ en néctar y mieles secretas/ Néctar de luna/ de Sol y de estrellas...
En realidad la poesía está hecha para ser oída, no para ser leída mentalmente en privado. Al ser pronunciadas las palabras se nos presentan en su plenitud total de sentido, significado y carácter musical agradable al oído, como se puede apreciar en los versos: Tus manos pequeñitas/ una tras otra/ las letras bordando van/ y en cada una de ellas/ veo cómo quedan escritas...

Desde el punto de vista estructural todo texto literario debe ser analizado e interpretado desde dos planos glosemáticos: el plano de la expresión o significante y el plano del contenido o significado.

El significante

En el plano del significante, el poemario Por las Calles del Sol muestra un estilo original y sencillo, pletórico de adornos o figuras literarias que le dan realce y categoría a cada uno de los poemas que contiene:


Anáfora:
Este amor se levanta/ Este amor vive/ este amor golpea/ este amor respira tu amor... (Amanecer)
Asíndeton o disyunción:
Ríe niña, ríe/ corre niña, corre/ vuela niña, vuela... (Niña no llores)
Topografía o paisaje:
Crecí en laderas/ entre lascas y areniscas que rodaban hacia el río./ Crecí empeñado en remontar pendientes/ esquivando torrenteras./ Y monté los lomos de una cadena de montañas/ y me desgañité compitiendo con los ecos de la tierra. (Hoy me hago un nuevo ovillo)
Metáfora:
De cerca ahora, soy yo el que tiembla/ cuando deshojas las pestañas/ de tus negros ojos... (Margarita)
La metáfora es una de las más importantes figuras dentro de la expresión literaria, los grandes vates como Vallejo, Chocano, Neruda, Octavio Paz, y muchos otros, tuvieron éxito en el manejo de este tropo, por medio del cual se transporta, por así decir, el significado propio de una palabra a otro que solamente le conviene en virtud de una comparación que reside en la mente. Como en los versos: Por tu sonrisa empedrada y tus labios/ de plaza embanderada, yo te conocí... (Por las Calles del Sol).


El significado

En el plano del significado, sabemos que cada poema conlleva un mundo de connotaciones, que van desde la más simple y familiar como en Niñita no llores, hasta la composición profunda, fantasiosa y cosmogónica como Varados en el espacio. Para interpretar cada uno de estos poemas, no bastaría una hora o dos, sino mucho más; sin embargo, considero que un poema de significación e interpretación de la vida social del hombre andino es Desde el abra, que en nuestro idioma nativo (el quechua) se traduce por Q'asa que significa cuello o garganta de las altas cumbres orográficas, por donde los antiguos arrieros y aún los actuales camioneros se deslizan y hacen un alto para apreciar el panorama del pueblo que dejamos y que en muchos casos puede ser por última vez.

El abra es el último lugar de donde se divisa el pueblo amado, en cuyas calles serpenteantes buscan en vano ansiosos los ojos de la amante que se queda.

El abra es como el divortium aquarium de los sentimientos, traspuesto este lugar, como los ojos no ven, no ven ya nada. Enorme verdad de la conseja castellana, parece uno resignarse con la ausencia del que pasa por el abra. Entonces, cuánta cosa revive el abra en el corazón de los hombres andinos y mucho más en los hombres sensibles como en el vate Rodolfo Sánchez Garrafa.

Ñukchu, fotografía de Dana Scobar

Es preciso haber amado en el pueblo serrano y haberse marchado de allí después de un kacharpari con quenas y guitarra, bien abrigado con poncho de vicuña y la chalina urdida por la amada, que queda en un lugar muy lejano de la ciudad, para sentir en todo lo que vale el lugar inanimado pero de tanta significación en el folklore y la literatura signada por el vate Sánchez.

Del abra se divisa, por postrera vez el lugar donde se ha gozado y sufrido, es el paisaje donde se encuentra el mitma milenario o el actual, que vuelve a la tierra querida, es el primer sitio donde uno se embelesa contemplando los caseríos humeantes del fondo con la promesa del próximo encuentro. Nadie mejor que el novelista José María Arguedas ha descrito el abra, en su obra Yawar Fiesta, al decir: "Desde una abra, desde una cumbre donde hay saywas de piedra y si hay quena o charango, aunque sea rondín, tocar un wayno de llegada. Ver nuestro pueblo desde arriba, mirar a su torre blanca de cal y canto, mirar el techo rojo de las casas, sobre la ladera, en la loma o en la quebrada, los techos donde brillan anchas rayas de cal: mirar en el cielo del pueblo, volando a los killinchos y a los gavilanes negros, a veces el cóndor que tiende sus alas grandes en el viento, oír el canto de los gallos y el ladrido de los perros que cuidan los corrales. Y sentarse un rato en la cumbre para cantar de alegría. Eso no pueden hacer los que viven en la costa". Ni tampoco escribir en los versos tan bien hilvanados como los que aparecen en el poemario Por las Calles del Sol.

Cuzco, mayo de 1995.

*César Nelson Elguera Barrios: Educador, Docente Universitario. Ex Decano de la Facultad de Comunicación Social e Idiomas de la Universidad Nacional San Antonio Abad del Cuzco-UNSAAC. Es especialista en literatura peruana contemporánea y semántica general y aplicada. Ha investigado sobre materiales toponímicos de la Región Inka.

ZEIN ZORRILLA Y LA POLÉMICA DEL INDIGENISMO Y DEL MESTIZAJE

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