lunes, 1 de septiembre de 2014

¿Cómo ha podido ser el andar o la vida real de mis antepasados?

Daniel Quispe Machaca*

Sinceramente, para mí  ha sido una sorpresa en particular encontrar, leer y apreciar el reciente libro tan importante «Apus de los Cuatro Suyus», del amigo doctor en ciencias sociales Rodolfo Sánchez Garrafa y, al mismo tiempo, una satisfacción y alegría el que por fin se me haya presentado la oportunidad de fortalecer y ampliar mi conocimiento en lo que respecta a la religiosidad y cosmovisión de las culturas milenarias o andinas (Aymara, Quechua, Amazónica, etc.).

El gran libro «Apus de los Cuatro Suyos», es producto de un trabajo de investigación muy profundo, así como de análisis, propuestas y opiniones importantes. Al presente, es un aporte serio sobre todo para el mundo Andino, por contener amplia información sistematizada y argumentos explicativos muy sólidos.

La ocasión es oportuna para que un aymara con identidad –que tal me considero- deba reconocer y aplaudir al autor por la constancia, paciencia y el sacrificio puesto, superando todas las dificultades que han podido presentarse.

El autor, con mucho profesionalismo y responsabilidad se ha dado el lujo de revisar y contrastar, con bastante conocimiento, más de 275 textos de distintas épocas y de diferentes autores tanto locales, nacionales e internacionales, los cuales ha ido integrando muy bien a su trabajo de investigación. Asimismo, ha tenido que recorrer el Perú, maravilloso, pluricultural y multilingüe, una y otra vez, a fin de recopilar, ampliar e interpretar con calidad las evidencias de la tradición oral, presentándonos más de setenta y dos relatos muy valiosos; no solo eso, sino también haber efectuado muchas entrevistas y conversaciones, las mismas que ha sistematizado, analizado y examinado comparativamente considerando diferentes lugares de los cuatro suyos, espacio de por sí extenso y de complicado acceso.

El autor doctor Sanchez Garrafa con mucha humildad manifiesta sin hacer mayor bombo, que la investigación le ha demandado ocho años. Considero que ha tenido que desplegar mucho más tiempo, como es evidente por la amplitud de contenidos que comprende el libro, la profundidad y seriedad de sus hipótesis y formulaciones. De hecho, él lleva mucho tiempo interesado por el tema, puesto que ya en 1997, para graduarse como magister en Antropología por la Pontificia Universidad Católica del Perú, presentó su tesis sobre Wakas y Apus de Pamparaqay.

Soy testigo que desde la década de 1970 ha venido  realizando trabajos de campo relacionados a la educación bilingüe intercultural y antropología. En dicha época visitó el medio rural de Huatta de la provincia y departamento de Puno, en donde me desempeñaba como programador de Núcleo Educativo Comunal de Huatta.

En el Ayllu o lugar de mi nacimiento, donde pasé la gran parte de mi juventud, siempre he tenido la curiosidad y preocupación de saber cómo ha podido ser el andar o la vida real de mis antepasados. Más adelante, ésto se acrecentó con mayor razón en mis quehaceres educativos, dirigenciales y políticos. Siendo aymara e identificado con las culturas milenarias, he tenido mis dudas y vacíos en algunos aspectos, a pesar de haber practicado junto a mis abuelos y padres la sabiduría y el conocimiento ancestral, más que todo con un tío (Jacinto), invidente y Yatiri, quien nos transmitía los conocimientos de nuestros antepasados a través de narraciones y cuentos que siempre terminaban en una moraleja. Por muchos años, en lo que respecta a bibliografía, no encontré un texto convincente que pudiese cubrir mis preocupaciones.



Por lo antes dicho, estoy seguro que en materia de cosmovisión andina no hay en el momento otro texto mejor que el del doctor Rodolfo Sánchez Garrafa, y esto lo comento y opino sin temor a equivocarme, dado que los resultados del trabajo de investigación realizado en el Perú profundo y plasmados en el libro «Apus de los Cuatro Suyus» son únicos, y que por esta razón se convertirá en un libro de cabecera, en especial para los andinos y amazónicos de Perú y América.

Bueno, entre las importantes afirmaciones del doctor Rodolfo Sánchez, para los andinos es vital el hecho que los Apus son seres de poder, intermediarios que actúan en Kaypacha (el mundo de la superficie) y conectan tanto con el mundo de adentro como con el mundo de arriba. Los Apus o Achachilas como entidades espirituales eternizadas son fuentes de vida e inductores de reproducción, protectores y sanadores, otorgantes y distribuidores de agua. Se les reconoce como fundadores de pueblos o linajes y poseedores de energía vital animadora o reproductiva que bajo ciertas circunstancias compartan con sus descendientes. Estos seres de poder están jerarquizados, se vinculan por relaciones parentales e interactuan con variabilidad que caracteriza a la manera humana.

En el mundo Andino prehispánico, la relación de antepasados con sus descendientes es representada hacia arriba, y no hacia abajo como sugiere la lógica occidental. Por eso los antepasados están ubicados o pertenecen al mundo de adentro o ukhupacha y la sociedad viva habita el kaypacha, ámbito de la superficie o del presente. Es explicable entonces que los antepasados, en particular los Apus, sean identificados con las raíces de un árbol, ya que éstas pertenecen al mundo de adentro, mientras que los frutos o sociedad viva pertenecen al ámbito de la superficie terrestre.


Los Apus administran encuentros de opuestos o tinku que ocurren en las dimensiones del tiempo y el espacio. Estos encuentros reestructuran la realidad, aseguran la reproducción de los seres que pueblan el universo. La comprensión de la doble homologación de la naturaleza sobre lo social y de lo social sobre la naturaleza, permite explicar tanto la representación circular de tiempo en el mundo Andino, cuanto la representación histórica secuencial sobre el origen del presente con divinidades que permanecen atemporalmente petrificadas en la superficie y que poseen la capacidad y/o poder de actuar en el presente.

Para los ancestros, el año se dividía en dos partes: tiempo de frío y tiempo caluroso, y cada uno a su vez en dos partes: una húmeda y la otra seca, dando lugar a la cuatripartición del año que se refleja directamente en el sistema calendárico andino. La cuatripartición temporal da lugar a las estaciones, y éstas se corresponden con la cuatripartición espacial que da lugar a regiones o provincias (Antisuyo, Chinchaysuyo, Kuntisuyo y Collasuyo). Los Incas manejaron un calendario solar fijo. Contaron con un calendario que organizó el ciclo festivo religioso y social anual. Iniciando el año en el mes de setiembre y terminando en agosto. En cada mes hay rituales, especialmente en épocas de siembra y cosecha. Rituales de satisfacción de sed de los muertos en noviembre (uywa lapaka, período de sequía de los animales en crianza) y febrero (jaqe lapaka, o período de sequía de los hombres).

En el Ukhupacha (mundo de adentro) las sombras o espíritus rigen en sentido contrario el camino que hicieron en vida: nacen viejos, viven al revés, se hacen jóvenes al paso del tiempo y al llegar al límite de su envejecimiento, vuelven a nacer en el mundo de los vivos.  Los muertos no tienen memoria y retornan para visitar a los suyos, esto ocurre en Ayamarkayquilla, mes de noviembre, que coincide ahora con Todos los Santos.

Cabe resaltar que el doctor Sánchez Garrafa, seguro de su profesionalismo, dentro del marco de respeto y consideración, presenta avances a partir de propuestas iniciales de destacados investigadores como A. M. Hocquenghen y J. Golte. Sus contribuciones, desde mi punto de vista, agregan, aclaran y sugieren enmiendas sustantivas a la mirada que hasta hoy prevalece en el medio académico. Las conclusiones constan en las páginas del 330 al 332 del libro del autor.

Quiero felicitar y agradecer al autor por haberme ilustrado, y haber aclarado y reafirmado mis conocimientos sobre la cosmovisión Andina. Comprendo que, en efecto, después de la llegada de los españoles se produce una reinterpretación constante de la cosmovisión Andina, sin que la estructura básica sea cambiada radicalmente. Apus y Pachamama han sobrevivido a la evangelización cristiana. Y en muchos lugares se mantiene el culto a las deidades tutelares.

Me encanta refrescar con lo registrado ampliamente sobre las funciones de los Apus Awsangate, Pitusiray y Sawasiray, Mallmanya, Yanawanga; así como del Puma, Cóndor, Loro, Alqamari, Lechuza, Mono y en especial del Zorro.

Felicitaciones y éxitos.
Chorrillos, 31 de agosto de 2014.

(*) Abogado aymara, político, fue Diputado por el departamento de Puno, Vicepresidente del Parlamento Indígena Americano, fundador del Centro de Preservación de la Cultura y Lenguas Aymara-Quechua (CEPCLA).



jueves, 24 de julio de 2014

Hay días de miércoles

Rodolfo Sánchez Garrafa

Hay días que nos obligan a pensar
los problemas de la vida a martillazos
propinados en nuestra dura cabeza
Días en que las ideas se hacen barullo se anudan
dejan de fluir y se paran como bestia que
en la obscuridad ha visto un fantasma
En que además las ideas machacan una y
otra vez con irreverente e inclemente fuerza
Días en que las ideas dan vueltas sin sentido
en que nuestra mente es una centrifugadora
donde tiende a huir el objeto revuelto
que en vilo nos mantiene.

Pero nada de nada y la incapacidad de pensar
con orden produce dolores malgenio
mareos irritabilidad urticaria
inseguridad ante el futuro que viene encima
y ante el pasado que insiste en roernos
el corazón maltrecho.
Hay días de miércoles en que el revoltijo
de los demonios que asedian
tiene que ser cortado de un tajo con un corte
de cirujano en un plato de tallarines
Días en que las  ideas de posesión tienen que
ser dosificadas sin excusa alguna.

¡Claro que las ideas ocupan espacio!
¡Cómo explicar sino que el cráneo nos estalla
y que no queramos escuchar ni una palabra más?
¡Ah! La noche no es la mejor amiga para curarse
de los petardos de contienda inopinada
y de nada sirve la almohada en estos casos
Ahora que  la salida del sol me encuentra exhausto
quiero una cabeza a prueba de balas
una cabeza sin tornillos que ajustar
una de chorlito por último o una de alcornoque.
¡Auxilio San Cipriano! ¡De los rayos y centellas
en mis lóbulos cerebrales Santa Bárbara libérame!




miércoles, 23 de julio de 2014

Suena triste esta canción

SUENA TRISTE ESTA CANCIÓN

Suena triste esta canción
me oprime el pecho 
de nostalgia me inunda 
hace que mis ojos se humedezcan 
La tristeza es mía y nada más 
la canción es más bien bella 
tanto que su poder 
despierta emociones dormidas. 

Hubo un tiempo en que al escucharla 
me inundaban dulces pensamientos 
Soy yo el hombre triste y esta canción 
después de todo me consuela 
Su toque de sanidad me saca 
del hoyo negro en el que quedan 
las cargas pesadas de la conciencia. 

Suena triste esta canción 
y en verdad el hombre afligido 
soy yo el que escuchando la melodía 
redime cual Lázaro su genio 
y contra toda ley se levanta 
a mirar el sol que vigoroso 
entibia los largos brazos fríos 
de la noche. 

Rodolfo Sánchez Garrafa (Helio-tropos, 2014)



lunes, 21 de julio de 2014

La niebla resiste que resiste

Rodolfo Sánchez Garrafa

La niebla resiste que resiste
La niebla densa en su misterio
persiste llegado el momento
llegada la hora cede el paso y se disipa
Abre sus pasmados ojillos
y deja ver la alborada
la masa de multicolores lanchones
la encantada tropa de pescadores
que entra en nuestras vidas
y las recorre de canto en canto.

En este tiempo no dura tanto la claridad
Ni contento ni triste el atardecer
se viste de nuevo
en las aguas de altura
con sus veladas gasas
con su manto de sombra pajarera
que entre espejeos fantasmales
se pierde en este tiempo
yo hago ovillos de mis nervios
y tendones maltrechos.

A dos manos y de frente me tomo
una infusión caliente
de anís y menta (rea)lidad
en el bullicioso mirador
para ver si en la densa niebla
que en verdad no recula en los
acantilados se yerguen aun
los amores hechos roca eminente
al otro lado del puente que suspira y
bifurca el apostadero de las gaviotas.
  



jueves, 17 de julio de 2014

Envuelta en obscuridad te encuentras

Rodolfo Sánchez Garrafa

Envuelta en obscuridad te encuentras
y aun así te reconozco y sé quién eres
y por qué estás donde estás
Sé también que soy pero no quién soy
Todo lo que sé es que soy porque tú eres
y que de no ser así nada sería
Ser nada en la obscuridad es peor
que ser nada en la luz
de eso puedo estar seguro.

Y tú eres la que eres
Una divina criatura
que a mí viene desde las sombras
Y yo sólo puedo ser lo que tú
quieras que sea
Así pues descubro que existo
con un propósito
el de ser lenta y penosa-mente
iluminado por el poder de tu mirada
que a dar los primeros pasos me anima
por este mundo cuyo ancho ignoro.

Es tu mirada la que a extender
las manos me impulsa a tentar
para palparte entera
y de tus pensamientos asirme de ser posible.
La conciencia de tu ser
me afirma en el mundo
en la inmensidad me ubica
en el movimiento me da forma
como barro en su torno original.

Y tú que bien podrías ser mi madre
en tu seno benevolente me acoges
y me dejas estar crecer aprender
y conocer lo ilimitado
compulsando las fuerzas
que a su tiempo pugnarán
por volver a la nada esperando
día tras día noche tras noche
Esperando
que alguien me reconozca

otra vez.




sábado, 12 de julio de 2014

Dime que también me amas

Rodolfo Sánchez Garrafa

Por ti mi pico de explorador
se ha hecho curvo
Por ti arde mi pecho
al rojo vivo
Yo cuido el jardín en que floreces
De sol a sol te busco
como fuente de vida propia
y por mí toda tú creces en olor de amor.

Si otra flor te preguntara
por el nombre del príncipe
de tus sueños
solo dile que me llamo
«Colibrí Escarlata»
y que mi retrato aparece
en las páginas naturales más ilustres
del orbe.

Creo que las flores chismosas
doblarán sus corolas de envidia
no por mí sino por el amor que te profeso
sin medida y por los besos profundos
que cada día te prodigo
Somos el uno para el otro
Mis ojos en ti se huelgan
y en tus gráciles formas.

Sin ti vivir no podría
Hacia tus labios vuelo
literalmente saboreo tu miel
En ti pongo mente latidos y batir de alas
Dime que tienes calor
para abanicar presto tu frente
Dime que te sientes sola para velar tus horas
Dime que también me amas…

y te amaré hasta morir.






viernes, 11 de julio de 2014

En mi entraña de ostra reticente

Rodolfo Sánchez Garrafa

Cada día es una perla que se añade
al collar de las experiencias que nos acompañan
de por vida.
En tardes de tristeza es inevitable
contar aquellas esferas entre las que se cuelgan
 tus miradas
tus sonrisas
y el arrebato de tus afectos
de mujer.
Son perlas preciadas como muchas que conservo
en un cofre vacío para otros ojos.
Perlas que serán para Caronte
el que lo ha visto todo
por cuyas manos han pasado
incontables monedas acuñadas por la historia
El barquero advertirá sin duda el tono sutil
que el tiempo le dió a este nácar aglomerado
sobre un núcleo de amorosas entregas.
Si nada pasa a la requisa más allá del estrecho
que lleva a otros reinos
¿Cómo conservar una esfera de sol
una perla única que en el alma llevo incrustada
por lágrimas que dejaste correr
el día que supimos sería el último
de nuestro andar compartido?
Atesoro esa perla no por ser perla
ni porque se crió en mi entraña de ostra
reticente
y salvaje
sino porque conserva la euforia de tus ojos
tu ternura de antojos singulares
Tu forma de amar tan querida que solo pudo irse
como pétalo de cerezo arrancado
por un séptimo rayo
en el centro mismo
de la memoria.


ZEIN ZORRILLA Y LA POLÉMICA DEL INDIGENISMO Y DEL MESTIZAJE

  Juan Carlos Lázaro “Ni hispano ni indígena, sin embargo, ambos a la vez” (1), es el más reciente título de Zein Zorrilla que forma parte d...